Para quien nunca meditó.
Si nunca partiste y te da curiosidad, empiezas acá. Escribes en una frase cómo estás, y en un par de minutos tienes 5 minutos de audio hechos para ti, con una voz que te va diciendo qué hacer mientras lo haces.
Probar mis primeros 5 minutosGratis, sin tarjeta. Con tu Apple, tu Google o tu correo.
Prefiero entender antes de probarSi nunca partiste, es probable que sea por alguna de estas cinco. Ninguna es cierta.
se cree
«Hay que dejar la mente en blanco.»
de verdad
La mente no se apaga, y no tiene que hacerlo. Meditar es darte cuenta de que te fuiste pensando en otra cosa, y volver. Si te distraes veinte veces y vuelves veinte veces, hiciste el ejercicio veinte veces.
se cree
«No sé cómo se hace, lo voy a hacer mal.»
de verdad
No hay nada que aprender antes. La voz te dice paso a paso dónde poner la atención, cuándo respirar y qué hacer si te pierdes. Es difícil hacer mal algo en lo que te van guiando en voz alta.
se cree
«Me voy a aburrir, no tengo paciencia para estar quieto.»
de verdad
Son 5 minutos, menos que dos canciones. Y no es estar quieto sin hacer nada: en cada minuto hay algo concreto que estás siguiendo. El aburrimiento aparece cuando el audio es genérico y no habla de ti.
se cree
«Es algo espiritual y yo no soy así.»
de verdad
No tienes que creer en nada ni repetir nada. Acá hay atención, respiración y una voz que acompaña. No necesitas convencerte de nada para probar.
se cree
«Me da vergüenza contar cómo me siento.»
de verdad
Nadie te ve ni te escucha. No hay grupo, no hay foto, no hay nadie del otro lado. Lo que escribes solo sirve para componer tu sesión, y con dos palabras alcanza.
Sin sorpresas. Esto es exactamente lo que va a pasar.
30 segundos
Una frase basta. «Ando acelerado y no sé por qué», «curiosidad nomás», «me cuesta parar». No tienes que explicarte bien.
5 segundos
La primera dura 5. Es el largo con el que casi todo el mundo parte, y el que conviene cuando nunca lo hiciste.
un par de minutos
No eliges de una lista de doscientos audios. Se escribe una meditación para lo que acabas de contar y se convierte en voz. Es tuya, y no existía hace un momento.
5 minutos
Al empezar te ofrece la postura, sentándote o recostándote, como estés cómodo. Después te va diciendo qué hacer. Se te explica mientras la haces: no hay nada que saber de antes.
después
Si quieres la puntúas y escribes cómo quedaste. Todo opcional. Y si vuelves mañana, la siguiente va a ser distinta, porque mañana no estás igual.
El curso, gratis
Hay gente que necesita saber en qué se está metiendo antes de cerrar los ojos. Para eso está el curso: módulos cortos sobre qué es meditar, qué pasa en el cuerpo y qué esperar de las primeras semanas.
Se lee y se ve. No lleva voz ni audio, no termina en un ejercicio y no hay nada que completar. Es gratis aunque nunca hagas una meditación.
El capítulo 1 son siete módulos, cincuenta minutos de lectura, abiertos a cualquiera. El curso entero son diez partes, y se va abriendo desde dentro de la app.
Abrir el cursoPrimero, no eres el único. En una encuesta propia a más de 50 seguidores de nuestro Instagram, en mayo de 2026:
22%
dijo que no sabe cómo hacerlo bien
44%
dijo que lo más difícil es ser constante
Segundo, lo que sí y lo que no. Las revisiones grandes de ensayos clínicos (decenas de estudios revisados juntos) muestran algo modesto: practicar de forma regular se asocia con menos estrés percibido y mejor descanso en parte de quienes la practican. No es un tratamiento, no le funciona a todo el mundo, y nadie serio te va a decir que en una semana eres otra persona.
De tus primeros 5 minutos no te prometemos transformación ninguna: son cinco minutos de parar, guiados. Con eso alcanza para saber si esto es para ti.
Encuesta propia a más de 50 seguidores en nuestro Instagram, mayo de 2026.
La parte difícil de meditar no es empezar. Es volver.
"Las meditaciones genéricas nunca me hicieron hábito. Como las sesiones de psicología sí me lo hacían, porque eran específicas para mí."
— ANDRÉS, FUNDADOR DE STILLOVA
Nadie puede, y ese no es el ejercicio. El ejercicio es notar que te fuiste y volver. Cada vez que vuelves, lo estás haciendo bien.
No. Sirve una silla, el sillón o la cama. La sesión te ofrece la postura al empezar y puedes recostarte si estás más cómodo así.
5 minutos. En Stillova las sesiones se miden en flores, y una flor son 5 minutos de meditación guiada. La primera va por nuestra cuenta.
Para entrar creas tu cuenta con Apple, Google o tu correo, sin tarjeta. Con la cuenta, el curso, el diario, la respiración guiada y meditar acompañado de sonidos son gratis siempre. Lo único que se paga son las meditaciones guiadas que se componen para ti.
Sirve igual. «Cansado», «curioso», «sin idea» alcanzan. Mientras más cuentes, más específica sale, pero no hay mínimo ni forma correcta de escribirlo.
No. Hay una racha que se enciende si vuelves, porque a mucha gente le ayuda verla, pero no vas a recibir mensajes haciéndote sentir culpable si desapareces dos semanas.
Las dos cosas pasan y ninguna es un problema. Si te da risa, es que estás haciendo algo nuevo. Si te duermes, tu cuerpo tenía otra prioridad.
No hay nada que estudiar antes. Escribes una frase, cierras los ojos, y la voz se encarga del resto.
Probar mis primeros 5 minutos O leer el curso primero